DR JESUS ALBERTO SALAZAR (24)

Evita la iridotomía láser la pérdida de visión por glaucoma

La iridotomía láser es un procedimiento realizado con láser tipo Yag para evitar episodios de glaucoma agudos, su finalidad es abrir un conducto en el iris a través del cual se equilibren las presiones de la cámara anterior y posterior y no se produzca un aumento en la tensión intraocular del ojo que puede provocar daños en el nervio óptico, motivo principal de pérdida de visión por glaucoma, destacó el oftalmólogo universitario Jesús Alberto Salazar García.

El especialista del Centro de Investigación y Docencia en Ciencias de la Salud (CIDOCS) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) puntualizó que la iridotomía realizada con láser tiene como objetivo mejorar el drenaje intraocular antes de que se produzcan daños y pérdida de la visión.

Detalló que este procedimiento se realiza en un consultorio especialmente habilitado para la aplicación de rayos láser, es rápido y seguro, utilizando como anestesia solo unas gotas, las mismas que se emplean para tomar la presión intraocular en consulta, por lo que el paciente en solo 10 minutos queda listo.

Apuntó que una vez que se realiza la iridotomía la recuperación es inmediata, aunque aclaró que puede haber algunas molestias en las primeras horas, pero esto no impide al paciente hacer una vida normal y desarrollar sus actividades habituales desde que termina la aplicación del láser.

“Luego del procedimiento no hay ningún tipo de dolor, incapacidad o limitación física; puede hacer ejercicio, leer, ver televisión, y usar la computadora libremente”, indicó.

Así mismo Salazar García manifestó que se considera necesario este procedimiento cuando el iris de repente obstruye el ángulo de drenaje, presentando síntomas como: visión borrosa o empañada, dolor ocular intenso y/o la ceja, dolor de cabeza, náuseas y vómitos, así como la visión de anillos de colores alrededor de luces.

Aclaró que como cualquier procedimiento la iridotomía tiene riesgos, aunque afortunadamente son raros los casos en los que se presentan, y estos pueden ser aumento repentino de la presión del ojo, enrojecimiento o hinchazón, catarata y/o la necesidad de hacer una nueva iridotomía con el mismo procedimiento o con cirugía adicional.

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