MARCO A. LIZARRAGA

Entre Veredas -Marco Antonio Lizárraga

SIMPLICIDADES

Estadísticamente en la era de Morena como gobernante del país, al PRI le ha ido como en feria en las elecciones, desde el 2018 al presente ha estado perdiendo estado tras estado, presidencia municipal tras presidencia municipal y ha menguado su membresía en las cámaras locales de diputados y en San Lázaro.

La receta que Morena ha aplicado de manera constante en estos procesos electorales que se han tenido formula una ecuación donde las huestes priistas no son rentables electoralmente derivado del múltiple discurso que se ha tenido sobre la dictadura que el tricolor ha tenido en el país.

Sin embargo, ahora que ya está el proceso electoral en los estados de Coahuila y Estado de México el PRI está tomando una serie de desavenencias para tomar la cabeza de la alianza Va por México en estos estados, lo cual a nuestra consideración sería un grave error.

De los últimos estados que se han puesto sobre la mesa electoralmente, los candidatos del PAN han estado manteniendo la preferencia electoral en las entidades de Querétaro, Aguascalientes, Chihuahua, Guanajuato y Yucatán, mientras que el PRI no ha reafianzado ni uno solo en estos años.

Tan sólo cuatro años, desde la llegada de Morena al poder le arrebató a la oposición del PAN, PRI y PRD las gubernaturas de 21 estados, por lo que el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador administrará cerca del 57% del presupuesto total que tienen todas las entidades y gobernará a 56% de los electores, que números.

Morena fue creado por Andrés Manuel López Obrador en 2011 y fue registrada como una asociación civil para respaldar su candidatura presidencial en 2012, cuando aún era militante del PRD; para 2014, el antes IFE le dio el registro como partido político.

 

Los primeros logros de Morena fueron en 2015, cuando lograron 35 diputaciones federales y en 2018 participaron en los comicios para gubernaturas, pero no obtuvieron los resultados obtenidos hasta ahora, hay que recordar que con esto Estado de México es una de las espinas que Morena tiene bien clavadas y querrá sacársela este 2023.

Es un hecho Morena ya gobierna 21 estados, 22 si se considera a su aliado, el Partido Verde.

Las primeras gubernaturas que obtuvo fueron en 2018: Chiapas, con Rutilio Escandón; Veracruz, con Cuitláhuac García; la Ciudad de México, con Claudia Sheinbaum; Tabasco, con Adán Augusto López, y Morelos, con Cuauhtémoc Blanco.

En ese proceso electoral, Chiapas era gobernado por el PVEM, Veracruz, por el PAN y las tres últimas entidades las tenía el PRD.

En 2019 hubo elecciones para la gubernatura de Baja California, la cual ganó el morenista Jaime Bonilla que vino a romper con la hegemonía del PAN que, desde 1989 era su bastión y la había conservado luego de arrebatársela al PRI.

Ese mismo año, en Puebla, se volvió a elegir gobernador, pues en diciembre de 2018 murió en un accidente aéreo la panista Martha Erika Alonso, quien había ganado las elecciones como gobernadora en 2018.

En 2019, ganó el morenista Miguel Barbosa, quien antes de pasarse al partido de López Obrador era del PRD y que tampoco terminó su mandato pues murió cuatro años después, en diciembre mientras era trasladado a la Ciudad de México para recibir atención médica.

En 2021 venía una paliza tremenda al PRI y sus aliados, en ese año estuvieron en juego 17 gubernaturas y las 500 diputaciones federales. En ese año, Morena ganó 11 estados: Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Sonora, Zacatecas y Tlaxcala.

De las entidades que ganó Morena, siete eran del PRI, dos las tenía el PAN y la última que le quedaba al PRD.

En el 2022 Morena se quedó con cuatro de las seis gubernaturas que estaban en juego.  Y donde el PAN se quedó con dos de ellas, claro en la alianza Va por México. Los estados que ganó,  Hidalgo que siempre había ganado el PRI, Oaxaca, Tamaulipas y Quintana Roo.

Así las cosas en el país, ahora que se avecina la última elección antes de la “grande” se juega un importante bastión pues electoralmente hablando el Estado de México es de los que más lista nominal de electores tiene.

Un estado que será estratégico para el 2024 y el intercambio presidencial, con esto queda establecido que, EdoMex tendrá que ser soltado por el PRI mucho antes de las elecciones, pues es necesario que el PAN encabece esa alianza.

Los resultados electorales que describimos en la parte de arriba muestran que al PRI no le ha ido nada bien, y eso que nos remitimos a los estados, a los gobiernos estatales y no desglosamos la masacre que tuvo en los municipios y diputaciones locales, pero ya se las imaginarán.

Así es que, como dicen en mi pueblo… sobre el muerto, las coronas.

Ahora bien queda preguntar… ¿será el fin del PRI?

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